Italia Pizza Pizzaiolo viaje coche electrico road to busan
El KONA eléctrico lleva a Yuna hasta Valencia.
Viaje en coche electrico por España Toro Road To Busan

¡Llegamos a España! De la Alhambra a la Costa Brava rumbo a Busan.

Tras dejar atrás la aventura en Marruecos, nos adentramos en territorio español por Tarifa. La verdad es que es asombrosa la diferencia que hay entre dos países con tan pocos kilómetros de por medio. No se nos ocurriría afirmar que uno sea mejor o peor que el otro. Simplemente son muy diferentes culturalmente. Existe un abismo y al mismo tiempo pequeños rasgos compartido entre ambos países.

Si a esto le añadimos las dos horas que pasamos en Gibraltar lo cierto es que ya no se trata de dos, sino tres culturas las que vivimos en una misma mañana. La marroquí, la española y la británica.

Aunque nuestra experiencia en Marruecos fue genial y nuestra breve estancia en tierras inglesas una agradable sorpresa, debemos admitir que se agradeció el regreso a España. Esa sensación de regresar a tu país, aunque sea por un breve periodo previo al gran viaje que nos queda por delante, siempre es de algún modo, reconfortante.

Conducir por las carreteras españolas ha sido una agradable experiencia; siempre es más fácil comunicarte cuando no tienes que estar traduciendo en tu mente lo que quieres decir.

Todo es más natural, más sencillo. O casi todo.

Los encantos de la costa Mediterránea.

España es un país riquísimo, a todos los niveles: cultural, paisajístico, gastronomía… La historia que arrastra este país en sí es un relato repleto de aventuras protagonizado por batallas medievales, invasiones del imperio romano y mucha influencia árabe de los primeros siglos… todo ello ha contribuido a crear un país único en su especie. Spain is different también por su apasionante historia. Y testigo de estos relatos es su costa Mediterránea.

Andalucía: costa de Tarifa e influencia árabe en Granada.

El 18 de mayo llegamos a Tarifa en Cádiz, que nos recibía en la puerta de nuestra querida España. La ciudad más sureña de la península ibérica bañada por las aguas del océano atlántico y el mar mediterráneo. Con casi 38 kilómetros de playa ofrece un paisaje sin parangón que aúna dunas, marismas y pinares.

No tuvimos la suerte de disfrutar de entornos tan singulares como el Parque Natural de Los Alcorconales; les aseguramos que nos quedó mucha pena no poder grabar esa imagen en nuestra retina, pero no podíamos obviar el objetivo de nuestro viaje: Llegar a Busan a finales de julio. Así que tras estirar un poco las piernas después de unas horas, nos pusimos rumbo a Granada.

La primera noche la pasamos en Granada y estábamos bastante cansados por el madrugón que nos pegamos para coger el primer ferry de la mañana. No tardamos ni 5 minutos en quedarnos dormidos y a la mañana siguiente fuimos a buscar el coche que se había quedado cargando en el parking de un hospital.

Cual fue nuestra sorpresa que al llegar nos encontramos con que el coche no había cargado ya que había saltado la palanca durante la noche. Como todo en la vida, encontramos la solución volviendo a conectar la carga, y aprovechar esta excusa para pasear un poquito por Granada.

Y si hablamos de Granada, no podemos dejar de hablar de su monumento más glorioso, La Alhambra, la ciudadela árabe más espectacular del mundo. No la pudimos visitar, porque habríamos dedicado horas y horas en cada uno de sus rincones, pero les prometo que era inevitable no contemplarla desde las calles de Albaicín y sus miradores. Sentado y en buena compañía, tomando algo refrescante después de pasear… el mejor plan del día fue quedarnos un buen rato observando esa maravilla del mundo.

Parada en Murcia y rumbo a Valencia.

A nuestro juicio, una de las grandes desconocidas de nuestro país es Murcia. Residen cerca de 437.000 habitantes en esta ciudad. Y una de tantas cosas que nos sorprendieron en nuestro paso fue la Catedral de Santa María, el edificio monumental más importante de la ciudad de origen gótico, renacimiento y barroco. Nos contaron que esta catedral ocupa el mismo lugar que la principal mezquita árabe de la ciudad, enterrada bajo sus pies.

La vida en las calles de Murcia nos sorprendió gratamente: los bares de tapas y restaurantes estaban a tope. Su gente se movía por los alrededores con soltura, la sentían su casa en cada una de sus calles. Sin duda alguna, fue un gran descubrimiento que nos hizo reflexionar sobre lo desconocida que podía ser para muchos y cómo sus gentes conscientes de ellos, la vivían con intensidad.

Nuestra parada en Murcia, breve de nuevo para conocer mínimamente la ciudad, nos llevó a continuar el rumbo hasta Valencia, donde nos esperaban en el periódico local Las Provincias, que habían contactado con nosotros interesados por Road to Busan. Nosotros estábamos encantados y con ganas de llegar para compartir nuestra experiencia. Además coincidía con que celebraban la Feria del Automóvil Eléctrico.

Aprovechamos para cargar el vehículo en las instalaciones del periódico y mientras, disfrutar de algo que esperábamos con muchas ganas: las famosas paellas valencianas. ¡Qué espectáculo! Pollo, conejo, “Ferraura”, “garrofón”, tomate, arroz, aceite de oliva, agua, azafrán, ajo y sal. Estos son los ingredientes mágicos de este exquisito plato. Como dato curioso que aprendimos, para cocinarla es necesario disponer de una fuente de calor abundante.

Barcelona y los turquesas de la Costa Brava.

Tarragona, la ciudad de la historia. Así llaman muchos a nuestra siguiente visita. No hicimos una parada en condiciones en esta ciudad. Tarragona ha ido especializándose en actividades de reconstrucción histórica. Arqueólogos, historiadores, narradores y figurantes trabajan intensamente para divulgar y compartir la historia de la ciudad y de su civilización clásica.

Y por fin llegamos a Barcelona. Lo primero que hicimos fue encontramos con Mauricio, uno de tantos súper héroes que nos vamos encontrando por el camino, que trabaja en un proyecto patrocinado por OXFAM que consiste en un diseño que filtra el agua sucia y la convierte en potable y que se adapta a las botellas de plástico estándar. Sin duda, un proyecto interesantísimo que invita a reflexionar.

Y después de nuestra entrevista, nos dispusimos a disfrutar de nuestra última parada en España. El atardecer en Tibidabo es simplemente un regalo de vida. Increíbles vistas donde reposa la ciudad de Barcelona, su gente curiosa del raval, los skaters en el MACBA, la impresionante Sagrada Familia

Hay que admitir que la concienciación con la movilidad eléctrica está muy avanzada en Barcelona en lo que pudimos ver de la costa mediterránea española. Gran Canaria está muy avanzada en infraestructura para coches eléctricos pero le falta por evolucionar un poquito en cuanto a concienciación y cultura relacionada con la movilidad sostenible.

Y llegó la hora de ponernos de nuevo en marcha, y despedirnos de España...

Aunque es un orgullo tener la belleza de las playas y costas de las Islas Canarias, también admitimos que la parte española del Mediterráneo es sencillamente espectacular.

Esa tonalidad de azul junto con la frondosa vegetación tan cercana al mar y con los colores cálidos de la piedra no deja indiferente a nadie. No teníamos excusa para no pararnos a admirar los bellos paisajes que nos brinda la Costa Brava e incluso darnos un baño en las aguas del Mediterráneo. Aunque estaba un poco fría todavía por la época del año, el zambullón para espabilarse nos vino genial para seguir conduciendo.

Fue en este tramo donde nos cruzamos con Ben, un francés de origen argelino que estaba haciendo un roadtrip nada más y nada menos que con una rueda eléctrica. No pudimos evitar mostrar nuestro asombro ya que nos hemos cruzado con muchos viajeros en la carretera y historias muy peculiares pero tal vez el reto de este señor sea lo más duro y atrevido que hemos visto en lo que llevamos de viaje.

La ruta en datos.

Hemos pasado 6 días increíbles en la costa mediterránea. Recorrer más de 1.000 kilómetros por las carreteras nacionales, cerca del mar siempre se agradece.

Las cargas por esta zona no son nada difíciles de encontrar con la ayuda de electromaps, en total realizamos 3 cargas en todo el recorrido y como siempre, con cero emisiones (hubiéramos emitido unos 140kg de CO2 con esta ruta si hubiéramos viajado con un coche de gasolina).

Las carreteras españolas estaban en perfecto estado. Utilizamos peajes de Valencia a Barcelona, que eran bastante caros.

En general, los cargadores funcionaron perfectamente; usamos mucho electromaps, Ibil y AMB (en Barcelona todos los cargadores están gestionados por el ayuntamiento y hay que darse de alta en su web).

Como anécdota, en Granada dejamos el coche cargando por la noche en un parking de un hospital, y por la mañana al recogerlo se había bajado la palanca. Al parecer la instalación no estaba preparada para tener dos coches cargando a la vez, aunque los cargadores sean independientes.

Salvo esa experiencia, en general no encontramos ningún inconveniente; con electromaps y el llavero de electromaps, activas casi todas las estaciones de carga. Además, en los aparcamientos, muchos los activa el mismo aparcamiento por lo que no hay nigún problema.

En Murcia encontramos un cargador rápido (gasolinera de Repsol y un poco más caro de lo habitual), y a partir de Valencia encuentras cargadores rápidos que en media hora dejan el coche cargado.

¿Más datos sobre la ruta? Aquí te dejamos la siguiente inforgrafía del viaje:

Seguimos rumbo a Francia. Nos vemos en la carretera.

¿Te gusta este artículo? Compártelo
Posts relacionados
Comentarios

    Sin comentarios

    Nuevo comentario
    Volver a inicio